Descubrí que en mi casa no hay lugares para leer. Los sillones del living son incomodos porque incluso antes de sentarme ya están desinflados y es un lugar tan frio y deshabitado que me llega a dar pena pasar más de diez minutos ahí.En mi pieza no hay sillones y leer sentada en el escritorio me recuerda mis días de estudio y eso no es para nada bonito. En mi cama es imposible. Siempre empiezo sentada, luego bajo un poco más, acomodo la almohada, me da frio y me tapo con la frazada, cierro las cortinas, me saco las zapatillas, y bueno, el resto es un REM ligero.
Entonces no hay nada mejor que un asiento de micro (de preferencia en la ventana del lado derecho) con un chofer consciente del volumen que los audifonos de algunos puede no ser muy alto y un vecino de lugar que respete el espacio por el que uno ha pagado.
(Siempre me pasa esto cuando tengo una idea clara sobre lo que quiero escribir, y una vez abierto blogger se me va toda la onda y empiezo a divagar sobre temas que realmente no importan tanto como lo que me disponía a decir desde un principio, como ahora, por ejemplo)
El asunto es que el libro que me trajo mi hermano de USA era todo y más de lo que esperaba.
No haré ningun tipo de comentario serio ni mucho menos inteligente porque cuando de Miranda July se trata, soy la persona menos objetiva del mundo.
No one belongs here more than you es una recopilación de cuentos sobre personas, amor y humor. Todo escrito en claves muy julyesqueanas.
Por ejemplo, un estracto de The Man on the Stairs:
"Sometimes I lie in bed trying to decide which of my friends I truly care about, and I always come to the same conclusion: none of them. I thought these were just my started friends and the real ones would come along later. But no. These are my real friends. They are people with jobs in their fields of interest. My oldest friend, Marilyn, loves to sing and is head of enrollment at prestigious music school. It’s a good job, but not as good as just opening your mouth and singing. La. I always thought I would be friends with a professional singer. A jazz singer. A best friend who is a jazz singer and a reckless but safe driver. That is more what I pictured for myself. I also imagened friends who adore me. These friends think I’m drag. I fantasize about starting over and eliminating the film of dragginess that hangs over me. I think I have a handle on it now; these are three main things that make me a drag:
I never return phone calls
I am falsely modest
I have a disproportionate amount of guilt about these two things, which makes me unpleasant to be around."
Lo mejor de todo es que estos eran los pensamientos de una tipa que siente los pasos de un hombre subiendo por las escaleras de su casa a mitad de noche.
¿Me entienden ahora?

