martes, abril 8

July-esque

Descubrí que en mi casa no hay lugares para leer. Los sillones del living son incomodos porque incluso antes de sentarme ya están desinflados y es un lugar tan frio y deshabitado que me llega a dar pena pasar más de diez minutos ahí.
En mi pieza no hay sillones y leer sentada en el escritorio me recuerda mis días de estudio y eso no es para nada bonito. En mi cama es imposible. Siempre empiezo sentada, luego bajo un poco más, acomodo la almohada, me da frio y me tapo con la frazada, cierro las cortinas, me saco las zapatillas, y bueno, el resto es un REM ligero.

Entonces no hay nada mejor que un asiento de micro (de preferencia en la ventana del lado derecho) con un chofer consciente del volumen que los audifonos de algunos puede no ser muy alto y un vecino de lugar que respete el espacio por el que uno ha pagado.

(Siempre me pasa esto cuando tengo una idea clara sobre lo que quiero escribir, y una vez abierto blogger se me va toda la onda y empiezo a divagar sobre temas que realmente no importan tanto como lo que me disponía a decir desde un principio, como ahora, por ejemplo)

El asunto es que el libro que me trajo mi hermano de USA era todo y más de lo que esperaba.
No haré ningun tipo de comentario serio ni mucho menos inteligente porque cuando de Miranda July se trata, soy la persona menos objetiva del mundo.

No one belongs here more than you es una recopilación de cuentos sobre personas, amor y humor. Todo escrito en claves muy julyesqueanas.
Por ejemplo, un estracto de The Man on the Stairs:

"Sometimes I lie in bed trying to decide which of my friends I truly care about, and I always come to the same conclusion: none of them. I thought these were just my started friends and the real ones would come along later. But no. These are my real friends. They are people with jobs in their fields of interest. My oldest friend, Marilyn, loves to sing and is head of enrollment at prestigious music school. It’s a good job, but not as good as just opening your mouth and singing. La. I always thought I would be friends with a professional singer. A jazz singer. A best friend who is a jazz singer and a reckless but safe driver. That is more what I pictured for myself. I also imagened friends who adore me. These friends think I’m drag. I fantasize about starting over and eliminating the film of dragginess that hangs over me. I think I have a handle on it now; these are three main things that make me a drag:

I never return phone calls
I am falsely modest
I have a disproportionate amount of guilt about these two things, which makes me unpleasant to be around."

Lo mejor de todo es que estos eran los pensamientos de una tipa que siente los pasos de un hombre subiendo por las escaleras de su casa a mitad de noche.

¿Me entienden ahora?

jueves, diciembre 13

LTLYM

Lo subieron!. No daré el link porque el video me quedó bastante fome, pero Lo subieron!


Y como sigo fanática de Miranda July, ayer en un día de verano de esos bonitos, me hice esta polera. Si vieron Me and you and everyone we know comprenderán.

Back and forth, forever.

viernes, diciembre 7

Learning to love you more

Estoy de vacaciones y ahora que se canceló la pega en diciembre en la Alianza, puedo decir que no tengo ninguna obligación por cumplir en los proximos tres meses.

Los primeros días de desocupación me sirvieron para darme cuenta que debo hacer más cosas con mi vida que ver películas a medias y dormir siesta de 3 a 8 de la tarde. Me armé, entonces, una lista mental con los "debo hacer". El plazo a cumplirlas es indefinido y la mayoría están sujetas al factor $$$.


Entre ellas se encuentran:
  • Comprar dvds virgenes y bajar/quemar todas las películas de Linklater y Woody Allen.
  • Terminar el libro que me prestó Romina Pino.
  • Empezar el libro que me compré en la Feria del Libro hoy.
  • Intentar leer los libros que bajé en vacaciones de invierno.
  • Organizar las carpetas de mi computador y, aunque no lo quiera, pasar toda la música a dvd.
  • Comprar un micrófono de buena calidad para grabar canciones decentes.
  • Inventar canciones decentes.
  • Salir a correr todas las tardes.
  • No perderme ningún capítulo de Gossip Girl.
  • Dejar de pasar horas vagando por fotolog, nada bueno saldrá de ahí.
  • Ir al cine, aunque sea por una mala película.
  • Engrupirme a la María Paz para que me regale una entrada para Dominique A.
  • Aprender a usar al revés y al derecho el Sony Vegas.
  • Inscribirme en el curso de verano de cine en la U
Esas son las que se me ocurren en este momento. creo que cada día iré agregando más porque me encanta el ritual de pensar en "lo que tengo que hacer".

Eso sí, una de las cosas más entretenidas que he encontrado estos días ha sido el proyecto de mi nueva ídola moderna Miranda July, quien en compañía de Harrell Fletcher, crearon el libro de fotografías y web Learning to love you more.
El asunto consiste en más de 60 tareas que todos podemos cumplir enviandolas al correo de los tipos y que más tarde, pueden ser subidas a la red o publicadas en alguna exposición que ellos organicen.

Entre mis favoritas están:
  • Recrear un póster de cuando eras adolescente
  • Sacar una foto con flash debajo de tu cama
  • Escribir la historia de tu vida en menos de un día
  • Fotografiar una cicatriz y escribir sobre ella
  • Dibujar una constelación a partir de las pecas de alguien
  • Hacer un flyer con un día cualquiera de tu vida
  • Hacer un vídeo documental sobre un niño pequeño
Yo ya hice la del documental. Me quedó más o menos decente y la acabo de enviar.
Mañana pretendo sacar la foto debajo de mi cama y así.

Acá una entrevista a Miranda J. sobre el proyecto. Todo muy bonito-rico-buena-onda.



Me encanta estar de vacaciones.